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Retención de líquidos durante el embarazo
Durante el embarazo, la retención de líquidos es un fenómeno común, especialmente en las piernas, tobillos y pies. Estas hinchazones son causadas por cambios hormonales y el aumento de presión en los vasos sanguíneos del área pélvica. Aunque generalmente son inofensivas, la hinchazón repentina y severa debe tomarse en serio, ya que puede ser un signo de hipertensión o preeclampsia, lo que aumenta el riesgo de un infarto.
Relación entre la retención de líquidos y el infarto
La retención de líquidos también puede ser un síntoma de enfermedades cardiovasculares. Si el corazón no está bombeando de manera eficaz, puede haber un retroceso de sangre en las venas, lo que causa hinchazón, especialmente en las piernas. Estos síntomas pueden indicar insuficiencia cardíaca o un mayor riesgo de infarto. Es importante buscar asesoramiento médico ante hinchazones inusuales para detectar problemas graves de salud a tiempo.
Riesgo de infarto y retención de líquidos durante el embarazo
Durante el embarazo, el sistema cardiovascular está bajo presión, ya que el corazón debe bombear más sangre para sostener tanto a la madre como al bebé. La retención de líquidos, junto con otros factores de riesgo como la hipertensión o la diabetes, puede aumentar el riesgo de infarto. Las mujeres embarazadas deben prestar atención a signos como hinchazón severa, dificultad para respirar o dolor en el pecho y controlar regularmente su salud.
